HAITÍ: ESTADO FALLIDO ¿…?

Julio AcostaQ

          Prenotandos

          1. Probablemente, en las Américas, Haití es el país de mayor complejidad al delimitarle cualquier enfoque temático (es un dossier complicado)
          2. Las presentes líneas tienen por objetivo, en primer término, connotar marco y contextos históricos que faciliten el acercamiento básico al tema escogido (en el caso haitiano) incluyendo el aspecto de geografía física y población, breve dato estadístico, y en segundo término: un intento-esfuerzo de abordar la temática propiamente dicha con cierta óptica crítica.

          Esquema:

A. LA HERIDA NO FALLIDA

Nota introductoria.
1. Marco histórico colonialista.

2. Contexto histórico socio-económico.

3. Geografía física y población.

          B. ¿ESTADO FALLIDO O MAL HERIDO?
          Introducción.

          Tesis Nodal.

          1. La Osadía de Resistir.

2. El Pretexto-Inestabilidad.

3. 12 DE ENERO: Tesis invulnerable: LA TIERRA HABLÓ

4. A MODO DE CONCLUSION.

A.         LA HERIDA NO FALLIDA

          Nota Introductoria

La primera parte de este trabajo se limita a proporcionar la configuración histórica de una contextualización que revela el ejercicio de un régimen auto justificado y auto legitimado, a base de la explotación esclavista, en una isla próspera para la prosperidad de los colonialistas de entonces (siglos XVI-XVII); y, por otro lado, para la ubicación de los-as lectores-as, se ofrece una síntesis del país (en sus aspectos de geografía y población, con ciertos datos estadísticos). Consideramos necesaria esta parte como antesala a la 2da. parte (el asunto espinoso del llamado Estado Fallido)

          1. Marco Histórico Colonialista

Durante casi 3 siglos, 1498-1790, las incursiones de flotas francesas en el Mar Caribe revelaron la hostil beligerancia auto legitimada de una vocación imperial agresiva, evidenciada en la rapacidad, convirtiendo los archipiélagos caribeños en escenarios de piratería, pillaje, saqueo y múltiples depredaciones a la tupida y verde ecología de entonces. Con el ansía del oro y otras riquezas, floreció la trata de los barcos negreros: el violento comercio de contrabandistas que traficaron esclavos como mercancía 2. Desde un principio los franceses festinaron su expreso interés mercantilista con el denigrante comercio de la trata negrera, a tal punto que, Juan III de Portugal llegó a expresar su protesta frente a la incursión de franceses al final del siglo XV en las costas occidentales de África (y el registro en los archivos de Ruán que muestran un intenso tráfico entre África y Suramérica en el periodo 1540-1550) 3.

La historia degradante esclavista 4 del coloniaje en las Américas es harto conocida (y la mayoría de los tratadistas latinoamericanos con visión crítica, coinciden en que en Haití adoptó las formas de mayor crueldad…). El peso cruel de la misma generó la expresión más acabada de la resistencia.

Al tiempo que la protesta de Juan III provocaba el impasse de beligerancia para con Francia, otra medida que redestinaba el supremo interés de la Francia pirata vino a ser el decreto de Luis XIV (1650), declarando libre el tráfico de esclavos entre África y las colonias. Con tal medida (liberándose las restricciones) el número de barcos negreros fue en aumento (hasta llegar a un promedio anual entre 20 y 30 mil navíos).   

Aunque no es objetivo temático el asunto de las disputas históricas entre los países europeos que se confrontaban por el control colonialista de las Américas (España, Francia, Inglaterra y Holanda) 5, sin embargo, para el enfoque global (y específico) se precisa asentar cierta conclusión respecto de este breve marco histórico colonialista: ya al final de siglo XVII, en términos jurídicos, se constituía una colonia francesa y, simultáneamente, el Tratado de Ryswik de 1697 reconocía la cesión permanente a Francia de la parte occidental de la isla. Con este tratado se reconfirmaba como definitiva la división formal de la isla (donde se imponía como característica peculiar la convivencia de dos culturas y dos formas diferenciadas de pensamientos en una misma isla).
                                                       
          2. Marco Histórico Socioeconómico

          Tesis Básica: La lógica de la Historia es económica

La pugna imperial mercantil en el Caribe durante casi todo un siglo (XVII) tiene en la base un proceso evolutivo que conduce a transformar la colonia de entonces en la más próspera del hemisferio continental, ya para mediado del siglo XVIII los niveles de riquezas en la isla alcanzaron tal pujanza que muchos franceses de la metrópolis se deslumbraban, a tal punto, que llegaron a avizorar la colonia como la tierra de provisión. Y el deslumbramiento generó un flujo considerable de franceses a la isla hasta hacer proliferar las uniones de blancos galos con mulatas y negras de la colonia (con el objetivo de fundar feudos económicos de fortunas).

Las numerosas uniones (que fija la cultura de concubinato en la colonia) desde comienzo del siglo XVIII habían dejado el reflejo de un peligroso mestizaje progresivo. Ese fenómeno provocó la declaración de un intendente (Montholon): “si no se tiene cuidado, los franceses corren el riesgo de convertirse en una raza mestiza, al igual que los habitantes de la parte española de la isla”.

El móvil economicista del capitalismo mercantilista de la época configuraba con amplio espectro la contextualización socioeconómica, que hizo de la colonia el centro económico de la estructura productiva más desarrollada (con métodos propios de la Metrópoli de entonces). La prosperidad económica de la isla colocó a Francia en el liderazgo de un capitalismo mercantil avanzado respecto de otros países piratas de aquel tiempo: en vísperas de 1791, la colonia representaba 2/3 del comercio exterior francés, generado por  ½ millón de esclavos. Y la exportación de algodón, de añil, de café, de tabaco, cuero, y de azúcar, llenaban las calas de 4 mil navíos (en sólo un año) 6. En términos estrictamente económicos, es sintomático que en la proximidad de la Revolución francesa, con el peso del régimen esclavista, la economía del Saint Domingue colonizado conoció un auge real traducido en un floreciente progreso (1789), y valga traer a colación que la capital de la prosperidad lo era el actual Cabo Haitiano (2da. ciudad en importancia de Haití) conocida entonces como Cap François (Cabo Francés 7) no así Puerto Príncipe.

3. Presentación del país (Geografía Física)

La superficie geográfica cubre un radio de 27750 km2, casi equivalente al tamaño de Bélgica y como 18 veces más pequeño que España, con 5 islas adyacentes: la Tortuga, en el litoral Noroeste, la Gonave, en la Bahía de Puerto Príncipe, la Grande Cayamite, en el Este de Jérémie, la Ille-à-Vache, al frente de les Cayes, y la islita de Navare.

La división tradicional clásica en 13 provincias que los geógrafos han sostenido, atendiendo a las características de orden tipográfico y geológico 8. Para la actual configuración de división política se comprende ésta en 11 Departamentos: Noroeste, Norte, Noreste, Artibonito, Centro, Oeste, Sureste, Nippes, Sur, Grande Anse y Departamento de la Diáspora (el Nº. 11).

El espacio delimitado de estas páginas no permite una descripción geográfica del país (en amplitud). Con todo, no dejaría de reseñar que el carácter escarpado del litoral costero haitiano representa enorme variedad y, conjuntamente con el país vecino, tiene una de las costas de mayor longitud del mundo: 3,000 km en una superficie global de 73150 km2.         

De sus ríos, el más caudaloso y más largo es el Artibonito 9 (de alta importancia para el riego agrícola): 320 km2 de extensión. El Massif du Nord es el área más montañosa del país (altitudes entre 1200 y 1500 metros sobre el nivel del mar). Su planicie más extensa se encuentra entre el Massif du Nord y Montagnes Noires 10 .

Su clima tropical incluye ciertas diferencias de temperaturas, cálidas y templadas; p. e. apenas subir a Kenkoff (cima elevada al norte de Petionville en Puerto Príncipe) hay que usar abrigo por el aire frío. De su flora y fauna, estudiadas por diversos especialistas, hay una notable variedad y cierta riqueza admirable, sobre todo, las bellezas de palmeras como lo es la palma real conocida con el dulce nombre Palmiste.

Su estado ecológico está en franco deterioro 11; no obstante, en Haití existen reservas de impresionante hermosura (por citar un par de ejemplos: la pintoresca zona de Jacmel, especialmente su litoral, y la Valée de Jacmel, más la carretera Leogan-Jacmel, un trayecto tupido de vegetación agrícola, en el sur del país). Por lo general, el deterioro forestal, que ha llevado al país a un porciento mínimo de la reserva del bosque húmedo (1.75%) suele dejar una lectura de tétrico panorama de esa parte de la isla, pero muy a pesar de tal lectura, Haití es el Rincón afroantillano de las múltiples sorpresas: un tesoro escondido a descubrir (es precioso contemplar el relieve montañoso del interior del país; no menos precioso, es el éxtasis placentero que se tiene con el relieve de colinas verdes que circundan a la ciudad de Puerto Príncipe, una micro-Caracas con típicos paisajes tropicales: mar, montaña y planicie).

          Breve dato estadístico. Se apreciaba, pre-Terremoto, que la población aproximada giraba en unos 10 millones de personas 12. Es uno de los países caribeños con mayor tasa de habitantes por km2 (251 hab/km2 hasta el 2001). Es un pueblo peregrino de la vida: de buena madrugada, Puerto Príncipe se levanta y emprende, como pueblo caminante, la marcha de su habituado curso; toda la ciudad es un mercado de economía informal (todo el mundo vende; ¿quién compra?). ¡Jamás he visto (en el Continente) un pueblo tan trabajador…!. El encanto artístico de su artesanía y de su pintura “Natif Natal” sui generis, hacen de este país un pueblo artista por naturaleza.

          Otros datos: 56% bajo la línea de pobreza; más del 60% de analfabetismo; 58.1 años de expectativa de vida; 1 de cada 2 personas sin acceso a agua potable; 66% de la población rural sin tierra ni crédito agrícola; 80% de los productos alimenticios son exportados 13; sólo 41% tiene acceso a letrinas en su morada; sólo un 51% tiene acceso al agua potable; menos del 5% de la población recibe algún que otro servicio de saneamiento sanitario.

El 4% de la población que controla el 66% del ingreso nacional difunde la imagen artificial de “que Haití es un buen lugar para vivir” (imagen redifundida por la clase media para justificar el actual desorden). El 75% de la población rural, porcentaje considerado sociedad excluida, actualmente vive con menos de 2 dólares por día. 1.3 millón están refugiados-as en unos 1300 campos de refugios improvisados, principalmente en Puerto Príncipe, sin condiciones sanitarias. 81% del espacio construido pre-terremoto (12-1-2010) eran estructuras frágiles sin respetar las normas requeridas. Desde 1995, en la capital aumentó el número de habitantes en un 75% (procedente del interior). Más de las ¾ partes de la población metropolitana no tienen techo. Según declaraciones del Premier Jean Max Bellerive se necesitan unos 5 mil millones de dólares US$ para alojar a los-as damnificados-as en condiciones diferentes de las actuales carpas de los refugios.

Las pérdidas (a causa del seísmo): se estima en más de 7 mil millones de US$ a nivel de la estructura productiva (70% del sector privado y 30% del sector público). Un 30% de los empleos disponibles se perdieron, 4200 escuelas destruidas, 80% de la oferta escolar está en manos del sector privado; se calculan 500 mil niños-as no escolarizados-as. 48% de los-as desplazados-as que están refugiados-as en las carpas, son menores de 18 años; 10 % de los edificios públicos quedaron demolidos.

          El cólera. El estudio realizado por un experto-epidemiólogo francés (Pierroux) revela que la cepa causante del Brote Epidémico provino de una base militar de soldados Nepalíes  de la ONU (la Minustah); otras investigaciones muestran resultados similares. El empobrecimiento injusto que sume al país en la actual miseria deplorable tiene sus causas en el Colonialismo, la Ocupación Extranjera y la injerencia.

          La Brigada Médica Cubana. La presencia médica cubana data desde 1998 (en ese año llegaron cooperantes para atender a las víctimas del huracán Georges). Después del seísmo el contingente aumentó con la llegada de más cirujanos, ortopedistas, enfermeras, laboratoristas, traumatólogos y otros especialistas. 1200 médicos, enfermeras y personal de logística instalados por todo el país están realizando actividades de educación sanitaria y múltiples servicios con los casos contagiados. La mayoría son cubanos, también se incluyen en la brigada 105 representantes de 19 naciones latinoamericanas formados en la Facultad Latinoamericana de medicina, ubicada en la Habana (Cuba). Atienden a su cargo 38 CTC (Centros para el Tratamiento de Cólera). Hacen un trabajo reconocido por la ONU, la OPS y la OMS; han llegado a lugares montañosos de difícil acceso.

          El Gobierno y su pueblo dominicano, Primer Jefe de Estado en hacer presencia en Puerto Príncipe inmediatamente después del Terremoto. Muy a pesar de las tensiones históricas que han condicionado las relaciones bilaterales, esta vez, en el dolor catastrófico, el gobierno dominicano (conjuntamente con su pueblo) reveló la máxima solidaridad para con su vecino el pueblo haitiano. Se demostró un comportamiento práctico solidario con los múltiples servicios de asistencia médica, de suministro de agua potable y toneladas de alimentos (al mismo tiempo que el país abrió todos los hospitales para la asistencia a tantas personas víctimas y afectadas por el terremoto). Fue una labor encomiable y reconocida por los organismos internacionales como la Unión Europea, la OEA, la OPS y la ONU. Esta experiencia solidaria generó un impacto positivo internacional, a tal punto, que el gobierno dominicano, con esfuerzos a la par de otros países, pudo liderar todas las cumbres internacionales tocante al dossier de Haití, en unas circunstancias complejas y en un contexto critico del Momento Continental, destacándose, entre otras, la Cumbre Mundial: Haití: Solidaridad más allá de la crisis, Santo Domingo, junio 2010, contando con la presencia de los dos Copresidentes de la CIRH (Comisión Interina para la Reconstrucción de Haití: Bill Clinton y Jean Max Bellerive, Primer Ministro de Haití), y los dos Presidentes de Haití y de Rep. Dominicana (René Préval y Dr. Leonel Fernández).  

          El 11 Departamento (la diáspora haitiana). La diáspora la conforman aproximadamente 4 millones distribuidos así: 2 millones en EE. UU., un promedio entre 700 mil y 1 millón en Rep. Dominicana, 450 mil en Cuba y un por ciento no elevado (el resto) vive en Francia, Canadá e Islas (Provincias de Ultramar, posesiones francesas 14). Según informe del Banco Mundial, las remesas enviadas a Haití por la diáspora, representa el 15,4% del PIB haitiano (que para 2009 llegó a 6908 millones de dólares USA).

          B. ¿ESTADO FALLIDO O MAL HERIDO?
         
          Introducción

El término “Estado Fallido” adolece de una ambigüedad por lo general inmanejable, y según las implicaciones sociopolíticas, económicas y geopolíticas, se presta a burdas manipulaciones ideológicas que han servido para justificar y legitimar la clásica división bipolar, que sólo le deja al mundo el predominio actual de un capitalismo superperverso unipolar, que ha llegado a teologizar al mercado en términos de idolatría.

La mayoría de los expertos que tratan la expresión E.F. (Estado Fallido) están de acuerdo en que no hay una categoría conceptual para definirla con exactitud meridiana; entre otros, el editor Adrián Hamilton señala que “a pesar de la utilización del término E.F. en forma difusa, lo cierto es que él mismo en nada ayuda para entender el mundo contemporáneo por cuanto que, constantemente, es mal utilizado y se abusa descaradamente en su acepción y explicación” 15.

El debate teórico sobre E.F nace, ideológicamente, en los estados industriales del llamado “Primer Mundo”, con la finalidad estratégica de que los países clasificados como EE. FF. tengan a la vista el modelo de estado que no representa amenaza a la ideología hegemonista que ejerce controles desde su centro de poder hacia la periferia. Sostienen el debate para promover el estado ideal (el Neoliberal): “una idea de Estado como garante de la democracia, el libre mercado, el Estado de derecho, la eficiencia de la empresa privada y la estabilidad política” 16 que vienen a ser manifestaciones de la complejidad del Estado Capitalista Moderno.

Las interpretaciones de E.F. proliferan según los objetivos estratégicos que esta ideología se diseña. Para un panorama sintético que sirva de ubicación temática, se trae a colación una triple categoría de las distintas interpretaciones y los múltiples factores que son determinantes en los EE.FF.

          Tres Niveles de Interpretación:

a) La que plantea legitimar y sostener una visión distorsionada de inferioridad de los EE. FF., y así poder intervenir en ellos.
b) La que privilegia deficiencias o características particulares en las sociedades y los gobiernos de los países tratados como subdesarrollados.
c) La que relaciona a los EE. FF. con el funcionamiento del sistema internacional en los últimos 200 años 17.

          Factores determinantes en los EE. FF:

Presión demográfica creciente, movimientos nacidos de refugiados y desplazados internos, descontento grupal y búsqueda de venganza, huida crónica y constante de población, desarrollo desigual entre grupos, crisis económica aguda o grave, criminalización y deslegitimación del Estado, deterioro progresivo de los servicios públicos, violación extendida de los derechos humanos, aparato de seguridad que supone un Estado dentro del Estado, ascenso de elites faccionalizadas e intervención de otros Estados o factores externos 18.

Por otra parte, la Foreign Policy Magazine (EE. UU.), para identificar al Estado como fallido, registra los siguientes parámetros: “pérdida de control físico del territorio, o del monopolio en el uso legítimo de la fuerza, erosión de la autoridad legítima en la toma de decisiones, incapacidad para suministrar servicios básicos, incapacidad para interactuar con otros Estados como miembro pleno de la Comunidad Internacional”.

En términos generales se suele considerar como fallido el Estado que se caracteriza por el fracaso social, político y económico con niveles altos de corrupción y criminalidad. Y atendiendo al índice EE. FF. publicado por Foreign Policy Magazine (EE. UU.) correspondiente al año 2010: 177 Estados fueron clasificados, de los cuales 37 quedaron catalogados en línea roja (alerta), 92 en línea naranja (peligro), 35 en línea amarilla (moderado), 13 en línea verde (sustentable). Entre los 20 considerados peores, Haití está ubicado como No. 11, precedido en el orden por 1. Somalia, 2. Chad, 3. Sudán, 4. Zimbabwe, 5. Rep. Dem. del Congo, 6. Afganistán, 7. Irak, 8. Rep. Centroafricana, 9. Guinea, 10. Pakistán. Y seguido en el orden por 12. Costa de Marfil, 13. Kenia, 14. Nigeria, 15. Yemen, 16. Birmania, 17. Etiopía, 18. Timor Oriental, 19. Corea del Norte, 20. Níger.

En cuanto Haití, su posición para el índice 2009 era el Nº. 12, debajo de Pakistán (10) y Costa de Marfil (11); en el año 2008 ocupaba la posición 14, debajo de Guinea (11), Bangladesh (12), Birmania, (13). Para 2007 ocupó la misma posición que en el 2010 (No. 11) por debajo de Guinea (9) y Rep. Centroamericana (10).

Las otras posiciones de Haití como E.F., (2006 Nº. 8, 2005 Nº. 10) hasta el momento, son las únicas que indicaron un cambio menos deprimente (pero siempre en la escala de los 20 peores).

Es de conocimiento generalizado que Haití está en el orden de los últimos índices (por lo que se refiere a los niveles de alfabetización, salud, nutrición, agua potable… entre los países del Continente de las Américas). Más, no es fortuito que ese Haití, hoy, sea el 4º mayor importador de arroz de los EE. UU. (…?). Si se siguiera ordenando índices diseñados por el Norte “no fallido” (¿?), a medida que se profundiza el descenso de la escala en que sitúan a Haití, entonces, se terminaría aceptando que el país se va hundiendo en una fosa sin fondo. No es la intención dejar una lectura triste de este tercio insular afrocaribeño, por el contrario, es obligación ética solidaria el abordaje de una temática crucial-controversial, fuera de los códigos convencionales que, ideológicamente, pretenden justificar la otra lectura legitimadora de un sistema neocolonialista que, inescrupulosamente, se ha servido de una miseria estructural (acuñando, en términos estratégicos, la categoría estado fallido).

En los toques finales de estas anotaciones introductorias valga mencionar la crítica cruda y durísima de Noam Chomsky emitida en entrevista radial (para el programa Democracy Now, 31-3-2002 EE. UU.) y desarrollada en su libro (Failed States, editado por Metropolitan Books, New York 2006). Sintetizando, el autor plantea que “el término estado fallido es una teoría inventada por la administración estadounidense luego que fracasaran las políticas acerca del eje del mal y los estados forajidos y otras invenciones creadas para nuclear y aglutinar a la opinión pública y centrar los esfuerzos contra gobiernos y países cuyas políticas no concuerdan con la visión del gobierno estadounidense”. Todavía más, Chomsky llega a calificar a los mismos Estados Unidos como el modelo del Estado Fallido por varias razones, entre las que señala: “su situación interna crítica y su política externa agresiva, así como su relación caótica con el Mundo” 19.

          Tesis Nodal

Los llamados EE.DD. (Estados Democráticos), con enorme espectro de poder económico y político, acuñan estratégicamente la fórmula EE. FF. mercadeando un discurso ideológico que presenta a éstos como signo de peligrosidad para la “Seguridad Internacional”, o sea, que peligran la política hegemonista de dominación neocolonialista. Con su 11 de septiembre, los EE. DD. reconfirman su vocación imperialista, esa vez, a raíz de un rito de violencia magistral sui generis, que le permite seguir pretextando una vulnerabilidad artificial como justificación de la “terrocracia” que encubren.

1. La Osadía de Resistir.

Lo primero que hay que respetar del pueblo haitiano es la histórica e indomable capacidad de la Resistencia al combatir frente a todos los poderes y todas las estrategias foráneas que han pretendido subyugarlo y someterlo a la servidumbre. En el curso de sus luchas antiesclavistas no se les concebía como E. F.; cuando se alzaba en cimarronadas (ir a las cimas de las montañas en rebelión) se le conocía como esclavo rebelde. Hoy, en el lenguaje moderno, la osadía de Haití se traduce con el pretexto vulnerabilidad, hasta llegándose a decir que la presencia de los “cascos azules” es debida a la vulnerabilidad (maliciosamente traducida por fragilidad). Simplemente hay que enmarcar el rol de esos contingentes en la estrategia política de la injerencia-interferencia extranjera.

No se entendería el empeño en aplicarle a Haití la categoría E. F. (y a su vez, no se captaría la inutilidad de esa aplicación deliberada) sin tener en cuenta que para llegar al 1º. de enero de 1804, el país tuvo que librar sangrientas batallas; guerras de la Independencia que dieron al traste con las derrotas y expulsión de 3 poderosos ejércitos colonialistas (Francia, Inglaterra y España). Estamos hablando de la primera Revolución antiesclavista que triunfa en la Historia de las Américas (la primera de su genero que realiza un pueblo negro en el mundo) o sea, el primer Estado que se conforma en el Continente por ex-esclavos. Esta epopeya, en orden a detectar las implicaciones actuales que se dan con el apodo ideológico E.F. aplicado a Haití, nos obliga a viajar al proceso que se origina después del 1º de enero de 1804: los colonialistas occidentales capitalizaron las derrotas para abrir un expediente demoníaco (de satanización) contra la Revolución antiesclavista y no abandonaron la pretensión de recolonizar y reinvadir. Esto forzó a los primeros gobernantes haitianos a implementar una economía de autodefensa (adquiriendo armamentos y construyendo fuertes de contención en toda la costa del país, para obstruir una nueva invasión).

Después de 1804, Francia (junto a Estados Unidos) impuso un embargo económico a Haití (recién formado el Estado Haitiano) lo que provocó un descrecimiento de las divisas, ya que esto limitó la exportación de productos, y los recursos para resistir a los ataques militares se agotaron, y, además de las pugnas y asesinatos entre los lideres haitianos por el poder, es entonces cuando el presidente Jean Pierre Boyer, cediendo a la presión francesa, acepta pagar una supuesta “deuda de la Independencia” (1825) a su ex-Metrópoli (este hecho enterró de una vez por todas cualquier posibilidad de soberanía económica del incipiente recién formado Estado). Aquí empezó la herida no fallida al estado haitiano. A partir de ese enmarcamiento histórico se forma un Estado Oligárquico que sobrevive a costa de marginar al campesinado y a las masas rurales (protagonistas éstas de la Revolución antiesclavista), un tipo de Estado que se ve obligado a construir la economía a base de intereses sobre el intercambio comercial con el extranjero y por supuesto con el entonces mercado capitalista. Estos (Francia-EE.UU.), ayer, y hoy, dominando las relaciones desiguales a su favor, son los creadores de los apodos, las extrapolaciones y las clasificaciones calificadas de EE.FF.

2.El Pretexto inestabilidad. 

De la división Estado-Población se genera la llamada inestabilidad política, la cual dominará la Historia de Haití a lo largo y ancho de su curso; de ésta (la pretextada inestabilidad) se autojustifican y autolegitiman las intervenciones extranjeras, cuyo principal objetivo estratégico militar consiste en reproducir el método problema-solución (en palabras un tanto complicadas se diría: la estrategia generación-resolución) o sea, se crea una situación, un problema, para provocar cierta reacción en la sociedad, de manera que sea ésta quien, reaccionando, demande los correctivos (las medidas) que se quieren sean aceptadas.

La inestabilidad pretextada parte de un hecho (ya no del régimen colonialista sostenido por Francia) sino de un periodo funesto en la historia haitiana y que gravitó carcomiendo el órgano físico y psicológico del pueblo haitiano (y que ha condicionado todo el devenir de las suertes de ese pueblo).

1915-1936.  Unos 20 mil marines invaden el país, crean un ejército nacional y un Estado dependiente de los dictados de Washington; le sigue una etapa que, después que los “USA invasores” la sostienen desestabilizando (1936-1956) la visualiza como Estado canalla (sus pichones de regímenes totalitarios) hasta que en 1957 llega al poder el férreo dictador François Duvalier (apoyado y protegido por los “USA dictadores”): la Dictadura más larga y más cruel que haya conocido Haití, cobró unos 40 mil asesinatos a mansalva y expulsó al exilio más de 30 mil haitianos-as. Llega a su término el memorable 7 de febrero de 1986, cuando el movimiento social se levanta para forzar la salida del dictadorzuelo Jean Claude Duvalier (Baby Doc, que tenia 19 años cuando el papá lo inviste como President a Vie (Vitalicio) en 1971).

En el breve periodo post-duvalerista, 1986-1990, la policía feroz del Ancien Regime pretendió recomponerse en la represión violenta y, simultáneamente, los sectores empobrecidos logran aglutinar un nivel organizativo a través de las TKL (Ti Kominote Legliz), CEBs (Comunidades Eclesiales de Base) conjuntamente con otras fuerzas orgánicas como el campesinado y los movimientos rebeldes de la juventud. Estas bases sociales son las que eligen a Jean Bertrand Aristíde como presidente constitucional (en las elecciones del 16-12-1990). Un ensayo democrático truncado por la mano invisible que no falla (de Washington) que sólo le permitió durar siete meses. Un golpe sangriento (el 29-11-1991) que costó unas cinco mil personas asesinadas y doce mil militantes forzados al exilio y que, sobre todo, compulsiva y violentamente también forzó al repliegue clandestino a la resistencia popular, trama golpista auspiciada por los “USA complots” que cobijaron, conjuntamente con la Embajada gringa en Puerto Príncipe, a las catorce familias aristócratas que buscaron los cuarenta millones de dólares USA para financiar la sonada militar. Esa macabra incursión militar, asesorada por los “USA desestabilizadores”, marchita la Flor negra haitiana de una naciente democracia afrocaribeña, cuyo pecado consiste en no conformar el Estado a la occidental; ese fue su fallo: atreverse a forjar el Estado Democrático a la manera haitiana afrocaribeña.

La otra estrategia complementaria (seguida de la injerencia militar), para legitimar el Estado Fallido, consistió y consiste en dividir y corromper el movimiento social popular con la introducción proliferada de los proyectos a través de las ONGs, y las agencias humanitarias como es el caso de la USAID. Esta estrategia se reeditó de nuevo en el segundo periodo gubernamental de Aristíde, pero esta vez (además de las ONGs, canales de las políticas desestabilizadoras del Neoliberalismo en el país) la CIA promovió los grupos paramilitares, la OEA, con dos siniestros funcionarios (Negro Ponte y Otto Reich, del ala derecha Bushiana en EEUU.). Este Organismo ineficaz (como lo probó en el golpe a Zelaya en Honduras) coadyuvó al descontento social (2001-2003), introduciendo al interior de la OEA, que ya el Estado haitiano se enrumbaba a un Narco-Estado (y que por ende, Estado Fallido) al punto de coauspiciar con la derecha republicana (EEUU) el segundo golpe secuestro (29-2-2004) que expulsó al presidente Aristíde al exilio en Sudáfrica. Así, los “USA mercenarios”, financiando contingentes militares y descontento social, en otras palabras, desestabilizando al dividir Gobierno-Nación, ejercen la segunda interrupción del orden constitucional.
 
Tocante a esa segunda ruptura se  impone, aunque de forma comprimida, una breve explicación que nos revelará cómo se ha manipulado el mito de Estado Fallido para con Haíti: previo al golpe-secuestro (29-2-2004), en noviembre 2003 el presidente  Aristide, con motivo del bicentenario de la Independencia, a celebrase el primero de enero de 2004, planteó la tesis Restitución y Reparación: ¿Qué implicaba esta tesis?. En términos políticos, se plantea tocar y herir el orgullo galo francés (imaginemos la osadía de un país pequeño afrocaribeño recordándole a la Francia imperial la derrota del más poderoso ejército de la Europa de entonces, la Armada Napoleónica). Y en términos económicos, Francia debía pagar al Gobierno y al pueblo haitiano unos 21 mil millones de dólares USA (monto acumulado sobre los 150 millones de francos-oro que Haití pagó a Francia a exigencia de ésta en 1825, por el reconocimiento a la Independencia de 1804). ¿En qué mundo cabe que un país derrota a otro hasta obtener su Independencia y luego tiene que pagar su victoria? (¿Cuál es el Estado que está fallando?).

Este atrevimiento valiente constituyó el factor desestabilizador para que los dos cuarteles diplomáticos (ambas embajadas en Puerto Príncipe, la de Francia y la de Estados Unidos) decidieran financiar el susodicho descontento social interno y el proceso de diabolización internacional que trituró la imagen del presidente Aristíde y orquestó la llegada de un contingente de marines a Puerto Príncipe (procedentes de los USA que saben usar) una semana antes del golpe-secuestro (que se llevó a cabo el 28-29/2/2004 en la misma residencia del Jefe del Estado mal herido) 20.

LA MINUSTAH. A raíz de haber expulsado al presidente al exilio, el Consejo de Seguridad de la ONU, del UNO-EE.UU., crea la Minustah (Misión ONU para la Estabilización de Haití), con soldados de 36 países y destacada presencia de contingentes latinoamericanos. Las tropas de cascos azules desembarcan en Haití (abril 2004) con un cuádruple objetivo: 1. estabilizar al país, 2. pacificar y desarmar los grupos rebeldes armados, 3. promover elecciones libres y limpias, 4. cooperar con el desarrollo institucional y económico de Haití.

Después de siete años en el país, al pasar balance frente a las catástrofes políticas y meteorológicas (limitándose a amortiguar los efectos de las tragedias, sin tocar las causas) el comportamiento de las tropas extranjeras lo que hace es reforzar la inestabilidad y vulnerabilidad estructural del país. Con la presencia de más de doce mil cascos azules, Haití no cuenta con aporte alguno de estos militares extranjeros, y lo gravísimo de todo es que, el despilfarro de un presupuesto millonario se justifique en términos de estabilización y seguridad pública.

El presupuesto ONU en Haití se aproxima a los 732 millones de dólares USA (aunque le Nouvelliste, nº. 46, 8-12-2010, en Puerto Príncipe, publicó que para 2010-2011 el presupuesto se habría elevado a 865 millones de dólares USA): 2/3 del dinero se dedica en directo a los salarios de un personal que no reside regularmente en Haití. Se habría contemplado aumentar los contingentes militares a 12675, tiene un personal internacional (unos 470 empleados), por contratos (también internacionales) hay 669 empleados, como personal local (empleados haitianos) tienen 1300, el dinero de ese cuadro tenía como término al 30-12-2010.  De todo el presupuesto se estarían gastando en salario, seguridad social, previsión de riesgo y subvenciones para empleados internacionales un monto de 495.8 millones. Tener en cuenta que sólo el 4.6%, o sea, 33.9 millones de esta partida se aplica a la categoría de empleado tenida como personal local, quiere decir: empleados haitianos. Por otro lado, sacado del mismo presupuesto global, se llegaron a invertir 10 millones de dólares USA para el alquiler de 2 barcos-cruceros de luxe, el Sea Voyager (conocido con el nombre de Love Booat) y la Esmeralda. El alquiler costó 112,500 dólares USA por día (durante 90 días).

Además de sus altos salarios en US$ (desproporcional al estipulado en sus respectivos países), cuentan con equipos y pertrechos militares caros (fusiles, Jeep, tanques de guerra) incluyendo los viáticos extras, disfrutan de las gratificaciones sexuales-abusando de niñas menores de edad (así, el 3-11-2007 fueron repatriados a sus respectivos países 111 soldados de la Minustah, después que una investigación comprobó la explotación sexual por dinero a niñas en su mayoría menores).

Durante 7 años de ocupación militar, la Minustah no ha asentado estructura estabilizadora alguna, por el contrario, estos contingentes autolegitiman un comportamiento de arrogancia y atropello frente a un país al que violentamente se le lastima y se pisotea su dignidad no fallida, más bien herida.

El llamado Estado Fallido del que se habla hoy no es más que la resultante de una construcción estratégica (durante más de 200 años) conscientemente concebida y deliberada por las grandes potencias industriales occidentales (pioneros lo son: Francia y Estados Unidos) para que Haití purgue el pecado de haber decidido no morir desde 1804 (que tenga que pagar este coraje indomable, inclaudicable) con la pesadilla cruel de la esclavitud, el genocidio, el racismo, el aislamiento, la opresión extrema y el terrorismo económico. Desde sus albores, la Revolución antiesclavista haitiana (1791-1804) fue leída (por Francia, EE.UU., Inglaterra y Holanda) con el lente de la amenaza a sus intereses colonialistas 21. Es esta lectura la que crea para Haití la tesis Estado Fallido, un país sin ejército, sin guerra civil, que no amenaza la seguridad regional ni la internacional.

A propósito del caso que nos ocupa sobre la cuestión Haití: ¿Estado Fallido o mal Herido? Es seria y críticamente reveladora la entrevista de Ricardo Seintenfus concedida al periódico Le Temps de Suiza. Prácticamente, el texto de la misma revela que a quien habría que llamar fallida es a la Comunidad Internacional (ya que ésta  no ha sabido conducirse ni adaptarse al contexto haitiano). Además de denunciar la ineficacia de la presencia militar de la ONU, también denuncia la relación de perversidad respecto de las ONGs. Entre afirmaciones de contundente osadía, textualmente dice: “la ONU fracasa ante las características culturales del país. Resumir a Haití en una operación de paz, es hacer economía (hacerse el agosto) frente a los verdaderos desafíos que se presentan al país”. Y: “existe una relación maléfica o perversa entre las fuerzas de las ONG y la fragilidad del Estado haitiano. Ciertas ONG sólo existen a costa del mal haitiano” 22

          3. 12 de enero. Tesis invulnerable: LA TIERRA HABLÓ

Con los estremecimientos y las conmociones traumáticas, como si fuera un desplome apocalíptico, parecía que la esperanza de sobrevivir llegaba a su fin. ¿Qué aconteció?

El discurso de la tierra, para estremecer al mundo, desencubrió a los-as cómplices de la catástrofe: el terremoto reveló las fotografías cristalinas de la miseria estructural, entonces, los perros sabuesos y los perros de guerra, los USA catástrofes, generaron el súper-seísmo Internacional con un epicentro geoestratégico, el cuartel diplomático, o sea, la USA-Embassy. En menos de dos semanas desembarcaron unos 20 mil marines; en menos volumen, lo mismo hicieron Francia y Canadá. Militarizando la ayuda humanitaria internacional, controlaban todos los sitios estratégicos de una ciudad devastada y abatida. ¡CARAJO!: los fusiles no desescombran, sirven para herir y matar. ¡No son fallido!, y los dueños de la industria bélica, cuando fabrican, no fallan…

Por razones obvias no entro en los pormenores de los embates dolorosos del terremoto, sin embargo, no se puede omitir (y parafraseando) que aquella sed del saqueo que se dió (con otros métodos propios de la época) con el colonialismo mercantil europeo (siglos XVII-XVIII-XIX) hacer las Américas, hacer el agosto, quedó reproducida en Haití con la catástrofe del 12 de enero 2010; en términos políticos se diría que: el caso haitiano se contextualiza en una tesitura neocolonialista de groseras intromisiones extranjeras, que se explican a través de las manipulaciones de la ayuda humanitaria de emergencia, el Reposicionamiento estratégico (post-catástrofe) de las ONGs y la grosera ocupación militar de la ONU (en nombre de Minustah).

Es inmoral y éticamente se raya en la perversidad cuando, sin escrúpulo, se explota el dolor catastrófico de un pueblo al profundizarle el sufrimiento, y dejando a su Estado mal Herido.

          A modo de conclusión

Haití, ejemplo continental de solidaridad para con las luchas independentistas del Caribe, de Latinoamérica y de EE.UU. pueblo de heroicidad y resistencia probadas, vive bajo la tutela camuflada de una misión ONU para la estabilización (Minustah). Esta misión no es fallida en gastarse un presupuesto anual de 865 millones de US$. A costa de la miseria generada por el empobrecimiento injusto y en nombre de la pseudoestabilidad los soldados de la misión (¿?) viven un status de confort placentero en un país de hambruna injustamente amarga (con el pretexto de una presencia militar de paz): ¿Qué les parece si se multiplica el presupuesto anual de la Minustah por los siete años acumulados? La matemática de restitución y reparación, en términos de recursos económicos, le facilitaría a Haití disponer de unos cuantos billones que servirían para una inversión nacional en el ordenamiento territorial hacia el desarrollo autosostenible en todos los ordenes de la vida humana, vegetal, zoológica, marina, en el marco del justo y necesario equilibrio ecológico que garantice la supervivencia digna de los-as hijos-as de ese pueblo noble y resistente. De tal manera que Haití, otrora perla de las Antillas, supere los dolores crónicos de sucesivas crisis socioeconómicas estructurales.   

Este Haití, retocando el fondo de la indigencia catastrófica con 1.3 millón de  pov-malerè (miserables) damnificados-as en situación insalubre de hacinamiento epidémico, esparcidos-as a todo lo largo y ancho de Puerto Príncipe (sin contar las víctimas de igual condición en el interior del país) más una población flotante de ½ millón de flujos que dejaron Puerto Príncipe durante las 4 semanas subsiguientes al 12-1-2010 y que deambulan en el país, es una bomba de tiempo atizada para una virtual pandemia epidémica de consecuencias imprevisibles que podría revertir en un estallido incalculable, en Creol (idioma haitiano) se diría: ¡bagay-la ka petè! (¡la cosa puede explotar!)

De ese Ayití se espera la reencarnación recreativa de la resistencia, la salida de los escombros neocolonialistas, la entrada a la Tierra Alta (¡entrar al Ayití redignificado!).

“El diminuto Ayiti tiene fuente de Tierra Alta;        
amaga un sol de luces relumbrantes.
Al brotar sus estrellas
también amaga su luna.
Y cuando sol y luna duermen:
cielo y tierra se rebelan en noche de Cimarronadas”.                                                
                                      

                                                                                    
 


Q Sacerdote diocesano de la Diócesis de Barahona (R. Dominicana). Actualmente es Delegado Diocesano del Clero y de la Pastoral Haitiana.

2. Para una referencia bibliográfica al respecto, cf. Philip Ainsworth Means, The Spanish Main-focus of envy (editado en New York). Max Sorre, Mexisque-Amérique Centrale, Geographie Universalle (editado en París). Elizabeth Donnan, Documents ilustrative of the slave trade to America (editado en Washington).

3 Elizabeth Donnan, op. cit., vol.1

4 Para la Historia del sistema esclavista francés, cf. Beaubrum Andouins, Estudies sur l´Histoire d´Haití (editado en Puerto Príncipe).

5 Las disputas responden al saqueo de un archipiélago rico como lo describe Charlevoix en el siglo XVI, cf. François Xavier Charlevoix, Histoire de l´ Ille Espagnole ou de Saint Domingue (editado en Ámsterdam).

6 Para reubicar el contexto son básicos 4 tratados considerados clásicos: 1. François Xavier Charlevoix, Histoire de l´ Ille Espanole ou de Saint Domingue (editado en Ámsterdam), 2. Adolphe Cabon, Histoire d´Haití (editado en Puerto Príncipe), 3. Antonio Sánchez Valverde, Idea del valor de la Isla Española (editado en Sto. Dgo., Rep. Dominicana), 4. Barbé de Mabois, Etats de finances de Saint Domingue (editado en París)

7 A propósito de “Cabo Francés”: con este nombre se pretendía ver en el Cabo Haitiano de final de siglo XVIII como la Micro-Metrópoli continental extrapolada de Europa a las antillas del Caribe. Esto se percibe por el desarrollo artístico cultural, en el campo del teatro, que ostentaba esa ciudad haitiana con las escenas de las obras de autores brillantes de Francia, entre otros, Rousseau y Voltaire.

8 cf. Wooodring, Brown y Burbank, Geology of the Republic of Haiti (editado en Baltimore-EE.UU.)

9 Este es el río actualmente contaminado por los desagües fecales de la base militar de soldados nepalíes de la ONU, de donde se colige el brote de cólera, que ha cobrado, al momento, más de 5 mil muertes y más de 200 mil casos de contagio.

10 Es el nombre del residencial donde actualmente vive el dictadorzuelo Jean Claude Duvalier (Baby Doc) quien retornó al país (16-1-2011) después de 25 años de exilio.

11 Sobremanera (y dolorosamente), después de las dos últimas catástrofes: los 4 ciclones (agosto-sept. 2008) y el terremoto (12-1-2010)

12 Se estima que el terremoto haya cobrado entre 350 mil y 400 mil muertes, sin contar 1.3 millón de damnificados-as sin techo, y miles de heridos-as y amputados-as.

13 cf. Gotson Pierre y José Luis Patrola, Panorama sombrío y Tropas de desestabilización; Publicados en ALAI (Agencia Latinoamericana de información), Dic. 2010 Quito Ecuador.

14 Datos obtenidos en el MHAVE (Ministerio de los haitianos que viven en el Extranjero, Puerto Príncipe). El MHAVE se crea en el primer Gobierno de Aristide para rearticular y enlazar la diáspora con el país de origen (se considera a la diáspora como el 11 Departamento del país).

15 cf. Independent, 19-8-2004 (Periódico Británico).

16 cf. Laura Tedesco, El Estado de América Latina: ¿Fallido o en proceso de formación?, Madrid, Mayo 2007.

17 cf. Javier A. Córdoba, Los estados fallidos: la influencia del desarrollo, Lima, 2004.

18 cf. Failed States List 2007 y Fourth Annual Failed States Index 2008 (Estados Unidos).

19 Noan Chomsky es filólogo, y politólogo, gran pensador estadounidense, Profesor emérito de Lingüística en el MIT (Massachusetts Institute of Tecnology), Boston EE.UU

20 Para los detalles de los acontecimientos del 2do Golpe-Secuestro, cf. Carlos Fazio, La Vendetta de Washington, en la Jornada, México, febrero-marzo 2004-2005. Y Robinson Randall, An Unbroken Agony: Haití, from Revolution to the kidnapping of a President (New York, Basic Buooks, 2007). 

21 cf. Kevin Edmond, Haití: la autodeterminación negada, publicado en ALAI (Agencia Latinoamericana de Información), diciembre 2010, Quito-Ecuador.

22 cf. Ricardo Seintenfus, Haití est la preuve de L`èchec de l`aide internationale. Entrevista publicada por Le Temp., Ginebra, Suiza, 19-12-2010. El autor es brasileño; le faltaban 2 meses, al momento de la entrevista, para el término de su Misión por la OEA en Haití. Después de la publicación de la Entrevista fue revocado del cargo.  


 

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